BITÁCORA EXPEDICIÓN ANTÁRTICA HOMEWARD BOUND 2018· DÍA 19

5 Marzo 2018

Base de Rothera, BAS

67°34′7″S 68°07′25″O 

Tenía la barba pelirroja, llevaba una chaqueta de paño y dos lazos de cuerda en las botas, uno para atarlas y otro para colgarlas. No pudo evitar que alguien le preguntara si era escocés. No contestó, pero nos devolvió una media sonrisa mezcla de cariño y hastío. Nuestra presencia en la base rompía su rutina y eso parecía compensar nuestros maltrechos chistes.

 Le seguimos hasta a la cima de una pequeña loma a la derecha del muelle. En aquel alto rendían homenaje a los que habían caído a manos del hielo y sus guardianes. La mayoría en los años 50-70 cuando las medidas de seguridad no se interponían al ansia de descubrir aquel paraíso. Quien s sí lo hacia era el hielo, abriéndose bajo sus pies, dejándoles desamparados en un mar helado y abocándoles a una muerte segura. La excepción era una placa en recuerdo de la jefa del equipo de buceadores, que murió ahogada por una foca leopardo hace un par de  años.

Dos asistentes particularmente entusiastas nos enseñaron los laboratorios. Tenían priapúlidos del tamaño de una mano. Flipa.Pero creo que lo que más me gustó fue ver todo el equipo que usaban para ir al campo. Casi todo lo que usaban era viejo. No había nuevos materiales. Madera, piel, grasa… Requieren menos mantenimiento, son más fáciles de reparar y dan mejor resultado.

Pasé un rato charlando con Jess, la directora de la base y que fue estudiante de doctorado de mi actual jefa. Nos contó cómo empezó haciendo campo en las Falklands y sin saber muy bien cómo ha acabado enamorada de la vida en tierras remotas. Antes de marchar le di un pequeño regalo, una foto de Tomeu- ¡ahora ya estás en los todos continentes!

La tarde transcurrió abriéndonos camino entre el hielo que cubría el  fiordo de Laubeuf. Láminas de hielo a ambos lados del barco. Era impresionante. Pasé toda la tarde en la cubierta de abajo.  No podía hablar con los marineros. Pero me dejaban estar allí. El día acabo a ritmo de música australiana, aunque para mí el mejor momento fue cuando Adriana conquisto la música por un momento y nos brindó un minuto de salsa.

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